jueves, 11 de enero de 2018

Sabiduría gatuna

Un gato siamés camina por la nieve.
Aprovecha las huellas que hizo otro gato
para no hundirse hasta el estómago.
Pasito a paso avanza despacio.
Dos gatos negros lo acechan
encaramados a un árbol.
Aguardan el momento adecuado.
Cuando lo tienen a un salto…
¡EMBOSCADA!
Se abalanzan sobre él
y los tres se zambullen en la nieve,
ruedan y se persiguen colina abajo.
Quién hubiera pensado
que los gatos fueran capaces
de jugar mojados.
Pero la vida no da a todos
un salón caldeado donde estar.
Lo importante es adaptarse
y disfrutar en cualquier lugar.

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